Deuda técnica
La deuda técnica describe decisiones técnicas que generan trabajo adicional cuando un sistema necesita cambios. Una solución provisional puede ayudar a entregar un servicio, pero su mantenimiento posterior puede exigir soluciones alternativas, más pruebas o un rediseño. El Software Engineering Institute de la Universidad Carnegie Mellon, en inglés, recomienda hacer visible esta deuda e incorporarla a la planificación del proyecto.
Relación con las TI responsables
Algunas formas de deuda pueden aumentar el uso de recursos: procesos duplicados, datos redundantes o componentes que nadie se atreve a retirar. Otras afectan sobre todo a la mantenibilidad. El equipo debe medir los efectos, sin suponer que cualquier refactorización reduce el consumo energético.
El desconocimiento de las dependencias también puede retrasar la retirada de un servicio sin uso. Antes de apagarlo, identificar sus usuarios, tareas programadas y sistemas dependientes, y comprobar los requisitos de conservación de datos.
Ejemplo práctico
Una aplicación de informes ejecuta dos importaciones nocturnas porque aún se utiliza una interfaz antigua. El equipo puede identificar a sus consumidores, migrarlos, eliminar la tarea duplicada y comparar el tiempo de ejecución y los datos transferidos antes y después. Estas medidas ayudan a decidir, pero no demuestran por sí solas una reducción de emisiones.
Registrar cada elemento de deuda, sus consecuencias, la solución propuesta y una persona responsable. Priorizar según las necesidades del servicio, los riesgos y el beneficio esperado.